La República Popular Democrática de Corea toma el kimilsungismo-kimjongilismo como única guía directriz en la construcción y las actividades del Estado.


Por esta doctrina el país se construye y avanza.


Ella impulsa todas las transformaciones y modificaciones sociales, así como las creaciones y la labor constructiva del país.


Es un sistema integral de la idea Juche, concebida por el gran Líder Kim Il Sung y enriquecida y desarrollada por él y el gran Dirigente Kim Jong Il, así como de las teorías y los métodos de la revolución y su construcción dilucidadas por esa doctrina.


Su quintaesencia, es decir, la esencia de la idea Juche, es que las masas populares son dueñas de la revolución y la construcción y también la fuerza que las impulsa proviene de ellas mismas.


Aclara científicamente el verdadero aspecto de la sociedad que le haya asegurado plena independencia a las masas populares, así como la legitimidad de la construcción de esa sociedad y las estrategias y orientaciones que se deben mantener en todo el proceso de la causa socialista.


Socioeconomía de la RPD de Corea


La República Popular Democrática de Corea se sustenta en las relaciones socialistas de producción y en la base de la economía nacional autosuficiente.


Los medios de producción son propiedad del Estado y de las organizaciones sociales y cooperativas y el Estado protege la propiedad individual y garantiza por ley el derecho a heredar.


La República tiene por principio supremo de su actividad mejorar constantemente la vida material y cultural del pueblo y el Estado asegura a todos los trabajadores plenas condiciones para la alimentación, el vestido y la vivienda.


El Estado, ateniéndose a la línea de construcción de la economía nacional socialista autosuficiente y acelerando su adecuación a nuestras condiciones, modernización, informatización y fundamentación científica, se esfuerza por convertirla en una economía autóctona, altamente desarrollada, y por edificar los cimientos técnico-materiales correspondientes a la sociedad socialista perfeccionada.


En la dirección y administración de la economía socialista, se mantiene firme en el principio de combinar correctamente la dirección política con la económico-técnica, la orientación unificada del Estado con la iniciativa de cada unidad, el mando unitario con la democracia, y el estímulo político-moral con el material, así como obtener ganancias reales.


La economía nacional de la República es una economía planificada.


La República Popular Democrática de Corea es un Estado socialista independiente que representa los intereses de todo el pueblo coreano.


El poder de la RPDC pertenece a los obreros, campesinos, militares, intelectuales y demás sectores del pueblo trabajador, quienes lo ejercen a través de sus órganos representativos: la Asamblea Popular Suprema y las asambleas populares locales a todos los niveles.


El Estado protege y respeta los intereses y derechos humanos de esos dueños de éste y la sociedad. El Gobierno de la República es el representante de los derechos independientes de las masas populares, el organizador de su capacidad y actividades creativas, el responsable de su vida y el defensor de sus intereses.


Todos los órganos del Estado se estructuran y funcionan por el principio del centralismo democrático.


Los órganos del poder a todos los niveles son elegidos por votación secreta, según los principios del sufragio general, igualitario y directo.


El aparato del Estado lo integran la Asamblea Popular Suprema, el Presidente de Asuntos Estatales de la RPDC, el Comité de Estado, el Presidium de la Asamblea Popular Suprema, el Consejo de Ministros, las Asambleas populares locales, los Comités populares locales, la Fiscalía y el Tribunal.


El Estado se dirige, por entero, por el Partido del Trabajo de Corea. Todas las organizaciones del Partido controlan de manera unificada todos los trabajos de las unidades bajo su responsabilidad y los orientan de manera política, mientras el poder de la República lleva a cabo la dirección unificada sobre el Estado y la sociedad, apoyándose en la idea directriz y la estrategia y táctica científicas del Partido.


El Estado se mantiene consecuente en la manera de resolver todos los problemas al aplicar la línea sobre las masas y adentrarse en ellas, y en el método de trabajo revolucionario consistente en poner de manifiesto la fuerza espiritual y la creatividad de las masas priorizando la labor para con la gente.


La ley socialista refleja la voluntad de las masas populares, quienes como dueñas del Estado y la sociedad disfrutan con rigor legal el derecho y la libertad democráticos, a través de la observancia de la legalidad socialista.